Por Arq. Luz Mary López Espitia — Directora CIO Uritorco
Hay una pregunta que el CIO Uritorco lleva formulando desde 1998, año tras año, congreso tras congreso, programa tras programa: ¿quién tiene el derecho de construir el relato sobre lo que hemos visto en el cielo?
Junio de 2026 nos ofrece una respuesta que merece análisis. No porque sea nueva — en realidad, es la misma respuesta de siempre — sino porque esta vez viene empaquetada con más recursos, más institucionalidad y más ruido mediático que nunca.
El documento que gestiona poblaciones
El 8 de junio de 2026, la organización uNHIdden Foundation — integrada por médicos, psicólogos clínicos y especialistas en salud pública — publicó Preparing for Disclosure: A Public Health Framework for Paradigm-Shifting Revelations, un documento de aproximadamente 64 páginas que se presenta como «el primer marco de preparedness en salud pública orientado a los escenarios de divulgación UAP». Sus autores proponen reducir el estigma en torno a las experiencias anómalas, construir resiliencia psicológica en la población y preparar a los sistemas de salud para lo que llaman «shock ontológico» colectivo.
El documento no aporta una sola prueba sobre la naturaleza del fenómeno UAP. No lo pretende. Lo que propone, en cambio, es preparar a las poblaciones para recibir información que todavía no se ha revelado — y cuya veracidad tampoco se discute dentro del texto.
Dicho con precisión: no es un documento científico sobre UAP. Es un documento de gestión de crisis para poblaciones ante una divulgación que se da por inminente.
Esa diferencia importa. Y mucho.
El ecosistema: quién habla, quién financia, quién decide
uNHIdden no opera en el vacío. Existe dentro de una arquitectura institucional anglosajona que en los últimos años ha ganado terreno aceleradamente: la Sol Foundation — cofundada por el ex oficial de inteligencia David Grusch y con presencia de figuras como el ex subsecretario de Defensa Christopher Mellon y el astrofísico Avi Loeb — se presentó en noviembre de 2023 en la Universidad de Stanford como el espacio donde academia, gobierno e industria confluyen para «dar legitimidad académica» al fenómeno UAP. En su presentación de cierre, el propio Grusch describió a la Sol Foundation como el «track paralelo de investigación» que no depende del gobierno para obtener respuestas.
Grusch, recordemos, declaró bajo juramento ante el Congreso de los Estados Unidos en julio de 2023 que el gobierno federal lleva décadas recuperando y estudiando objetos de origen no humano. Sus afirmaciones transformaron el debate legislativo, aunque la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO), en su informe histórico de 2024, señaló que no encontró evidencia empírica que respaldara el programa de recuperación de naves que Grusch describió — y que Grusch declinó en reiteradas oportunidades aportar información directa a esa oficina.
No estamos ante conspiraciones: estamos ante un ecosistema con actores identificables, intereses concretos y una narrativa unificada sobre cómo debe contarse la historia del fenómeno UAP al mundo.
El patrón hegemónico
Ese ecosistema tiene características que conviene nombrar sin eufemismos. Es anglosajón en su liderazgo y en su lógica institucional. Está financiado, en buena medida, por redes que combinan academia de élite (Stanford, Harvard), ex funcionarios de inteligencia y defensa, y espacios mediáticos especializados. Define qué cuenta como evidencia válida, qué voces tienen acceso a los foros de debate, qué marcos conceptuales son legítimos para interpretar el fenómeno.
En ese esquema, los investigadores independientes del Sur Global — los que llevan décadas documentando casos en Argentina, Brasil, México, Chile, Colombia, Perú — ocupamos un lugar decorativo en el mejor de los casos. Nuestras bases de datos, nuestros testimonios, nuestras décadas de trabajo de campo no son convocadas a Stanford ni al Kennedy Caucus Room en Washington, donde se celebró el Disclosure Forum 2026 el 25 de junio. Somos audiencia, no actores.
Eso no es neutralidad. Es una elección política sobre quién tiene voz en el relato más importante de la historia contemporánea.
Lo que el CIO lleva 28 años diciendo
El fenómeno UAP no necesita una arquitectura institucional anglosajona para existir. No necesita un marco de «preparedness» de salud pública elaborado en Londres para ser real. No necesita la legitimación de Stanford para haber dejado su huella en el suelo del Cerro Pajarillo el 9 de enero de 1986, a 80 kilómetros de donde escribo estas líneas.
Los datos hablan solos. Siempre lo han hecho.
El CIO Uritorco fue fundado en 1998 con una convicción que no ha cambiado: la investigación rigurosa, honesta y sin agenda es el único camino hacia la comprensión del fenómeno. Veinte Congresos Internacionales de Ufología, casi tres mil episodios de Alternativa Extraterrestre, una base de casos documentados que abarca décadas — ese es nuestro marco de referencia. No dependemos de ningún gobierno para saber que el fenómeno es real. Tampoco dependemos de ninguna fundación del Norte para saber que merece investigación seria.
La pregunta que sigue en pie
La desclasificación que se está produciendo en Estados Unidos no es el principio de la verdad: es el principio de una versión oficial de la verdad. Y las versiones oficiales siempre sirven a alguien.
Lo que uNHIdden, la Sol Foundation y el ecosistema Grusch están construyendo no es una ventana a la realidad del fenómeno: es un relato sobre cómo esa realidad debe ser recibida, interpretada y administrada. Un relato elaborado sin consultar a los investigadores independientes que llevan medio siglo documentando casos en América Latina. Un relato que decide, de antemano, quién tiene la autoridad epistémica para hablar.
Desde Capilla del Monte, Córdoba, Argentina, el CIO Uritorco ejerce una posición diferente: soberana, latinoamericana, sin agenda que responder ante ningún gobierno ni fundación. Seguimos documentando. Seguimos analizando. Seguimos preguntando.
Porque la pregunta nunca fue propiedad de nadie.
Arq. Luz Mary López Espitia
Directora — CIO Uritorco
Capilla del Monte, Córdoba, Argentina
ciouritorco.com.ar


