La madrugada del 29 de agosto de 2023, el buque mercante San Matías I navegaba a varios kilómetros de la Península Valdés, frente a las costas de Puerto Madryn, provincia de Chubut. Era una noche tranquila, con buenas condiciones climáticas. Lo que ocurrió en las horas siguientes quedó registrado en un expediente oficial de la Prefectura Naval Argentina, archivado bajo el título «Avistaje de luces en navegación».
El primer oficial y el segundo oficial del buque fueron los primeros en observar el fenómeno. Desde la posición 42°25′6″S y 62°45′0″W, vieron emerger del mar un grupo de luces de color naranja rojizo que se elevaron y comenzaron a moverse en distintas direcciones. Mediante el uso de prismáticos describieron haber visto alrededor de ocho luces que iban y venían con movimientos rectilíneos hacia arriba, hacia abajo, en forma inclinada, entrecruzándose, apareciendo y desapareciendo. El capitán del buque, requerido por el puente de mando, confirmó las luces y reportó que salían directamente desde la superficie del mar.
Al día siguiente, el 30 de agosto de 2023, ambos oficiales fueron citados a declarar ante personal de Prefectura Naval. Sus testimonios coincidieron en todos los puntos. Consultados sobre si había otros buques en emergencia o aeronaves en la zona, la respuesta fue negativa en ambos casos. No había explicación operativa para lo que habían visto.
El capitán Cristian Guillén, que navegaba en otro buque en la misma zona esa madrugada, también fue testigo del evento. En declaraciones posteriores señaló que en sus años de navegación, pasando más de 320 días por año en el mar, nunca había presenciado algo tan nítido y claro. Guillén además observó algo que los tripulantes del San Matías no habían reportado: una nave alargada, de color gris oscuro, estática entre las nubes, similar en forma a un antiguo zepelín pero sin hacer ruido.
Desde el CIO, este caso nos interesa por varias razones. Los testigos son profesionales del mar, con experiencia y credibilidad institucional. El reporte fue hecho ante una autoridad del Estado argentino de manera inmediata al evento. La documentación es oficial y verificable. Y el fenómeno descripto, un objeto que emerge del agua y realiza maniobras imposibles para cualquier aeronave conocida, coincide con categorías de avistamientos registrados en otras partes del mundo bajo la denominación UAP (fenómeno anómalo no identificado).
El caso Patagonia 2023 no es una historia de película. Es un expediente con firma, fecha y coordenadas exactas.
Fuentes: Prefectura Naval Argentina, expediente «Avistaje de luces en navegación», agosto 2023. Infobae, septiembre 2024. La Mañana de Neuquén, septiembre 2024.


